Un poco de historia sobre el Estado de Baja California, poseedor de una gran diversidad cultural, recursos y hermosos paisajes naturales

El Estado de Baja California está formado por una larga y angosta franja de tierra, rodeado de agua, razón por la cual posee numerosas especies animales, en sus luminosas bahías.

Se conoce como Baja California a todo el territorio que integra el oeste de México. Su nombre viene determinado al encontrarse justo debajo del estado de California, de Estados Unidos.

Es uno de los rincones más hermosos de México que puede pasar desapercibido, dado que para muchos, opciones como la Riviera Maya, Cancún o la propia capital, Ciudad de México, son destinos con mayor número de turistas. Sin embargo ofrece innumerables lugares y tradiciones que vale la pena conocer y resaltar de este Estado mexicano.

Historia y antecedentes

Se remonta a tiempos aproximadamente en el año 10,000 a.C., donde era una tierra habitada por los aborígenes, dedicados a la recolección de frutos, caza y pesca. Culturalmente se pueden distinguir 4 grupos indígenas en base al grupo lingüístico al que perteneces el dialecto que hablan y son los, pericú, guaycura, cochimí y yumana. Para mediados del siglo XVI, los conquistadores españoles descubrieron estos grupos, conquistando la península en múltiples expediciones.  

Los jesuitas fueron los primeros misioneros en instalarse en tierras californianas. Su objetivo evangelizar a las tribus, por medio del desarrollo de actividades económicas españolas como el pastoreo, la importación de productos europeos y la agricultura. Las primeras misiones exitosas fueron las de Santa Rosalía Mulegé, San Juan Malibát y San José de Comondú a comienzos del siglo XVIII. Posteriormente arribaron a la región misiones de franciscanos y dominicanos.

En el año de 1804, se divide la península en dos territorios separados a la altura del Arroyo del Rosario. La división política dada por la Corona Española designó el nombre de Baja California y Alta California. Sin embargo dada la lejana ubicación del gobierno central, la guerra de independencia tardó en llegar a oídos de los californianos. Y es hasta un año después, en 1822, que este territorio es liberado del control de la corona española.

A pesar de esto, en la guerra contra Estados Unidos que el General mexicano Santa Anna libró a mediados del siglo XIX, la Alta California forma parte de la gran porción de territorio que México cedió a Estados Unidos. Para 1850 el territorio de Baja California se divide políticamente en Norte y Sur. Cien años después, el presidente mexicano Miguel Alemán le concede el estatus de estado libre y soberano de la federación.

Transformación económica

A lo largo de la década de 1920, hubo un auge económico en la región como consecuencia de la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas en Estados Unidos, esto propicio a la apertura de cantinas y restaurantes en las comunidades fronterizas mexicanas. A través de los impuestos de estas actividades, se pudo crear una base sólida para el establecimiento de una economía regional que permitiría que la administración territorial se hiciera cargo de los gastos públicos y reducir las aportaciones federales.

El auge económico propiciado por la ley seca permitió la creación de un núcleo industrial y fuentes de trabajo en el distrito de diferentes sectores y áreas industriales. Esta prosperidad económica, a su vez, propició la actividad política al nivel regional, que incluía el surgimiento de movimientos dirigidos hacia la conversión de Baja California en estado.

Sin embargo la depresión económica que se inició a finales de la década de los veinte afectó a todos los sectores de la región. La crisis provocó un aumento dramático en el número de mexicanos sin trabajo en Baja California y otras regiones de la frontera que, a su vez, creó una serie de dificultades sociales y económicas.

Identidad como estado fronterizo

El estado de Baja California se localiza en el extremo noroeste de la república mexicana, y su condición fronteriza ha influido en su fisonomía. La interacción económica, los lazos culturales y los programas y problemas conjuntos que han existido desde hace muchos años dada la cultura fronteriza del territorio.

De acuerdo con el número de salarios mínimos que perciben, Tijuana es la ciudad con la clase media más amplia de México, aproximadamente 56% de las personas que trabajan gana entre dos y cinco salarios mínimos, y más de 20% gana más de cinco salarios mínimos. Sin embargo tiene un efecto contradictorio, pues contribuyen a mejorar el nivel de vida de la ciudad pero también propician el cierre de compañías extranjeras que buscan mayor competitividad, se han reubicado en países con salarios más bajos, como China.

Inicialmente la ciudad se fundó con gente de otros lugares, y eso es lo que distingue a Tijuana, su eclecticismo cultural, pues toda la gente que va llegando trae un poco de su cultura, desde lo gastronómico, en el vestido, el contacto con Estados Unido, una tierra muy rica en diversidad.  

Turismo y belleza natural

El turismo es otro de los aspectos que han delineado la realidad de Baja California. Cuenta con hermosos paisajes naturales como Ensenada, también conocida como la Cenicienta del Pacífico, sus costas son el paso natural de la ballena gris que año con año nos visita del periodo de diciembre a abril para tener a sus crías; desde el puerto de Ensenada parten embarcaciones que te llevan a un recorrido a mar abierto donde puedes observar lobos marinos y delfines, el recorrido es una experiencia llena de tranquilidad y relajamiento.

La riqueza de nuestra cultura inicia con los primeros pobladores de esta tierra con grupos nómadas y misiones; la historia la puedes apreciar en museos del estado como el Museo de las Californias del Cecut, Tijuana, Museo Regional de San Quintín, el Museo “Semeel Jak” en la Sierra San Pedro Mártir y el Museo del Valle de Mexicali. Al ser una frontera dinámica, se generan influencias de todo el mundo para crear una propia.

Así mismo contamos con 160 ranchos y balnearios en todo el estado; símbolo de un extraordinario potencial para el turismo de naturaleza y aventura con un 38% de la extensión territorial con reserva natural, así como más de 1,500 kms de litorales y 2 parques nacionales. Por ello vale la pena resaltar el estado de Baja California, sentir orgullo por nuestra identidad y belleza tanto natural como de su gente. 



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